jueves, 30 de abril de 2015

Sabias que puedes adelgazar sin parar de comer? Sigue estos pasos.!

Si queremos perder peso sin pasar hambre y sin grandes sacrificios debemos prestar mucha atención a las cenas, ya que es la comida del día que más nos puede engordar si comemos en exceso y en cambio la que más nos puede ayudar a bajar de peso fácilmente.

De esta manera compartimos contigo algunas propuestas de cena sencillas y ligeras para acostarte sin pasar hambre e ir perdiendo peso gradualmente.

¿La cena engorda?
Debemos tener en cuenta que lo que comemos por la noche, sobre todo si es tarde y no vamos a realizar ejercicio antes de acostarnos, no lo vamos a quemar y posiblemente va a pasar a formar parte de nuestras reservas energéticas. Esas reservas, si son excesivas, se convierten en acúmulos de grasa, especialmente si los alimentos que hemos consumido no eran los adecuados. Por eso es conveniente preparar las cenas adecuadas, que nos dejen saciados pero que podamos digerir con facilidad.

La importancia de la hora
Tan importante como lo que comamos será la hora que elijamos para cenar. En algunos países europeos se cena temprano, antes de las 6 de la tarde, y más tarde se toma alguna cosa muy ligera, al revés que en otros países que por la tarde se merienda y no se cena hasta las 9 o las 10 de la noche. Lo ideal sería cenar antes de las 8 de la tarde, para que nos dé tiempo a digerirla correctamente. Si nos vamos a acostar tarde y tenemos hambre de nuevo siempre podemos comer una fruta o una infusión.

El equilibrio de la cena
Una cena ligera no significa comer lechuga con tomate. Aunque queramos bajar de peso, si queremos adelgazarnos equilibradamente, la cena debe contener hidratos de carbono (verdura, fruta o cereal) y proteína, por eso estas recetas contienen la cantidad exacta que necesitamos.

Cremas de verduras
Las cremas de verduras son muy digestivas, saciantes y fáciles de preparar, además de ser nutritivas. Podemos ir variando las verduras que usemos según la temporada, y buscar diferentes combinaciones para hacerlas más originales:
  • Calabaza y canela
  • Calabacín, ajo y avena
  • Puerros, cebolla y pimiento
  • Zanahoria y jengibre
Además, les podemos añadir un poco de legumbre, para que tengan una parte de proteína, y algunos alimentos que las harán más saludables todavía:
  • Levadura de cerveza: le da un delicioso sabor tostado
  • Germen de trigo: es un suplemento muy nutritivo
  • Algas: nos ayudan a remineralizar el organismo
  • Aceite de lino: nos aporta ácidos grasos esenciales

Gazpacho
El tradicional gazpacho o licuado de vegetales es ideal para épocas calurosas, y muy saludable porque nos aporta una gran cantidad de vegetales crudos.

Licuaremos o batiremos bien los siguientes ingredientes:

  • Tomate
  • Pepino
  • Pimiento rojo
  • Ajo
  • Aceite de oliva
  • Sal marina
  • Vinagre
Si optamos por cenar gazpacho comeremos también algo de proteína como un puñado de frutos secos, un trozo de queso fresco, pescado blanco, etc.


Publicaciones pinteres y twitter: http://www.consejosdesalud.info/2015/03/que-es-mejor-beber-jugo-de-naranja-o.html

  Compota de pera y manzana
Si un día no tenemos tanta hambre o nos hemos excedido con la comida podemos optar por una cena dulce. Prepararemos una compota de pera y manzana que podemos hacer cociéndolas con un poco de agua o bien al horno. Les añadiremos canela en polvo, un poco de miel y una nueces.

Verdura con setas
La verdura contiene mucha fibra y tiene efectos relajantes en nuestro organismo, además de muchos otros beneficios, y se digiere con mucha facilidad, por lo que es ideal para la hora de la cena. Optaremos por la que más nos guste: Alcachofas, judías verdes, acelgas, espinacas, etc. Para añadirle la proteína podemos optar por los guisantes, que en realidad son una legumbre, y también por lassetas, también ricas en proteína, y que le darán un sabor delicioso si lo salteamos todo junto en la sartén con ajos, perejil y un poco de pimentón ahumado.

Sopa de cebolla y huevo
Finalmente, una receta tradicional y muy terapéutica, para días fríos o esos momentos en que nos empezamos a sentir resfriados.

Freiremos una cebolla y cuando esté blandita le añadiremos caldo (casero o precocinado), ajo troceado, tomillo, cúrcuma, un poco de picante (ají, cayena, etc.) y, en el último momento, un huevo crudo. Revolveremos bien y en dos minutos la sopa estará lista. Podemos acompañarla con una rebanada de pan integral tostado.