lunes, 25 de mayo de 2015

Quiere saber como esta tu salud? En tu orina puede estar el resultado.

La orina constituye uno de los mecanismos por el cual el cuerpo se deshace de toxinas y productos de desecho. Una persona en condiciones normales elimina alrededor de 1,4 litros de orina al día. Nos referimos a condiciones normales siempre y cuando la persona tome la suficiente cantidad de agua y no sufra ninguna alteración para poder producirla y eliminarla correctamente.

En cuanto al color de la orina podemos decir que puede variar según varias situaciones. Dentro de aquellas que no revisten mayor gravedad se encuentra la ingesta de ciertos alimentos o medicamentos. Los cuales debido a los componentes que posean la pueden alterar.

Pero al abandonar dichos alimentos o medicamentos todo debería volver a la normalidad. Asimismo existen patologías que pueden alterar el color y consistencia de la orina, en estos casos sería prudente y necesaria la consulta con un médico. Para que pueda diagnosticar la enfermedad en cuestión y tratarla de manera oportuna.


Hidratación
La buena hidratación es fundamental para que el cuerpo pueda eliminar de manera efectiva todas las toxinas. Si te hidratas correctamente el color de tu orina será más claro, pero si la cantidad de agua que ingieres es deficiente el color será más oscuro por la incapacidad de diluirse en poca cantidad de agua.

Si tu orina se presenta con exceso de espuma puede estar indicando enfermedad de los riñones, si en cambio es de consistencia lechosa puede indicar la presencia de pus.

La orina podría teñirse del color de los alimentos que hayas ingerido, por ejemplo si has consumido remolacha el color sería rojizo, si presenta un color tirando al marrón puede deberse a la ingestión de frijoles, en caso de consumir zanahorias el color sería naranja.

Si te hidratas correctamente los colores referidos en el párrafo anterior podrían ser más claros y no tan evidentes. Como ya habíamos mencionado también ciertos medicamentos pueden alterar el color, por eso para evitar sustos innecesarios siempre pregunta a tu médico si aquel medicamento que te haya indicado puede alterar la coloración de tu orina o incluso de tus heces.

Publicaciones pinteres y twitter: http://www.consejosdesalud.info/2015/03/que-es-mejor-beber-jugo-de-naranja-o.html

Patologías asociadas al color de la orina
Color verde: puede estar asociado a infecciones urinarias.
Color marrón: podría indicar enfermedad del hígado.
Lechosa: indicaría infección de las vías urinarias, el color podría estar producido por las bacterias causantes de la infección.
Roja: indicaría presencia de sangre en el sistema urinario. Sería a causa de enfermedad en los riñones, vías urinarias, o trastornos hemorrágicos.

Debes tener en cuenta que si el color de tu orina ha cambiado de color sin razones alimentarias o medicamentosas, debes consultar a un especialista.

El color que normalmente debes observar sería un amarillo pálido, dependiendo de la cantidad de líquidos que ingieras. Si en un día no has bebido suficiente cantidad puede tener un color más oscuro y turbio, pero al corregir la situación debería volver a la coloración normal.

Es importante recalcar que el olor no debería ser muy llamativo ni desagradable. Entonces si quieres que tu cuerpo funcione lo mejor posible hidrátalo correctamente, tanto tu interior como exterior te lo agradecerán. Tu piel lucirá mejor, tendrás más energías para tus actividades, podrás eliminar toxinas correctamente.

Si no ingieres líquidos de manera eficiente los nutrientes no podrán llegar a los lugares necesitados, ya que la sangre se vuelve más espesa y la circulación se vuelve más dificultosa. Otras molestias asociadas a poca hidratación serían dolores de cabeza, agotamiento, malestar. Puedes sufrir además el tan incómodo estreñimiento.

Especialistas afirman que no debemos esperar a tener sed para hidratarnos, no debemos dejar que el cuerpo sienta su carencia y que las funciones se vean afectadas.

Existen frutas y verduras que aportan buena cantidad de agua al organismo, no en vano nutricionistas insisten con llevar una dieta equilibrada, sin dejar de lado las frutas, verduras y muchos menos el líquido vital.