martes, 16 de junio de 2015

Los sabañones, causas y tratamientos.

El frío, los cambios bruscos de temperatura y la humedad, debemos prepararnos para prevenir ciertas enfermedades comunes de las vías respiratorias, como la gripe o el resfriado, pero con esta estación aparece otro trastorno que resulta muy molesto: los sabañones.


¿Cuáles son las causas de los sabañones?
No está del todo definido cuál es el origen de los sabañones y los médicos piensan que no existe una causa conocida en concreto, se ha observado muchas veces, que están asociados con otras enfermedades como pueden ser el lupus o alteraciones hematológicas, que causan una circulación sanguínea escasa.
Algunos expertos alegan que una temperatura levemente superior a cero grados centígrados, con una humedad elevada y mucho viento son las mejores condiciones para que los sabañones aparezcan.

Se cree además, que en su aparición tiene un papel fundamental en los factores genéticos, como la desnutrición, las disproteinemias (trastorno de las proteínas plasmáticas de la sangre), las enfermedades mielodisplásicas (grupo de trastornos en los cuales la medula ósea no produce el suficiente número de células sanguíneas), los factores hormonales y la utilización de zapatos, calcetines o guantes que son muy ajustados.
                        
Los factores hormonales son agentes provocadores debido a la alta presencia en mujeres jóvenes, que tienen un mayor nivel hormonal, a medida que la madurez avanza, se reduce su acción. Se comprobó que desaparecen en mujeres embarazadas o en aquellas mujeres que han sido madres, y que el tabaco contribuye la aparición de sabañones al comprimir las arterias y disminuir el flujo sanguíneo.

¿Cuál es el tratamiento adecuado para los sabañones?
Los sabañones no precisan de ningún tratamiento específico, debido a que suelen desaparecer en tan solo dos o tres semanas y no deben rascarse para evitar empeorar la situación.
                                    
Para calmar las molestias de los sabañones se encuentran distintas alternativas:
  • Colocar una loción o crema, para aliviar los picores.
  • Antes de acostarse, a la noche, colocar los pies en agua caliente para poder así mejorar la circulación sanguínea y luego distribuir una crema de lanolina sobre los pies. Si el sabañón se hubiese ulcerado debe cubrirse con una gasa estéril.
  • Hacer una mezcla a partes iguales con aceite de laurel y miel y aplicarlo sobre la zona afectada.
  • Si tiene problemas de circulación, hacer baños alternos de agua fría y caliente en pies y manos. Primero dos minutos en agua caliente y luego uno en agua fría, repitiendo 4 ó 5 veces y terminando siempre con el agua fría.
  • Hacerse auto masajes para obtener una mejoría en la circulación sanguínea de la piel.