martes, 7 de julio de 2015

Lavar el pollo crudo es peligroso, entérate el porqué.

La Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido advirtió que lavar el pollo antes de cocinarlo aumenta el riesgo de intoxicación y propagación de la bacteria campylobacter en las manos, las superficies de trabajo, la ropa e utensilios de cocina a través de la salpicadura de gotas de agua.

Esta advertencia fue realizada después que la agencia descubrió que en el Reino Unido el 44% de las personas lava el pollo antes de cocinarlo, la principal razón es el deseo de eliminar los gérmenes o el sucio del ave.

Este tipo de intoxicación se debe usualmente al consumo de aves crudas, vegetales frescos o leche sin pasteurizar. Esta bacteria se contagia al comer o tomar alimentos infectados, y según el sitio MedlinePlus, puede causar diarrea, dolor abdominal, fiebre, náuseas y vómito.

Aunque muchos pretenden que la intoxicación puede durar solo unos días, la realidad es que puede ocasionar problemas de salud a largo plazo.

Es de suma importancia que se evite el contagio de la bacteria campylobacter, razón por la cual se debe asegurar que el pollo esté bien cocido antes de consumirlo.

El síndrome de intestino irritado y el síndrome de Guillain-Barré, que ataca el sistema nervioso periférico, pueden surgir como consecuencia de una infección con esta bacteria.

La bacteria también puede ocasionar la muerte
Los niños y personas de edad avanzada son quienes están más propensos a contagiarse de la bacteria. “A pesar de que las personas tienden a seguir las recomendaciones para manipular aves de corral, como lavarse las manos después de tocar un pollo crudo y asegurarse de cocinarlo completamente, nuestra investigación indica que lavar el pollo crudo es una práctica extendida”, señaló la presidenta de la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido, Catherine Brown.

“Es por esto que hacemos un llamado para que la gente deje de lavar el pollo crudo. También queremos crear conciencia de los riesgos de contraer campylobacter como resultado de una contaminación cruzada“.


La recomendación cuando se sospecha de este tipo de infección es tomar abundante agua, comer pequeñas porciones de alimentos durante el día en vez de grandes cantidades en el desayuno, almuerzo y cena además de llevar una dieta alta en potasio e ingerir comidas saladas. No obstante, cada caso puede variar, por lo que siempre se recomienda visitar al médico.