lunes, 31 de agosto de 2015

Combate la flacidez y las arrugas con gel de pepino y aloe vera.

El envejecimiento de la piel es un proceso natural que se va dando a medida que pasan los años y en determinada etapa de nuestra vida.

Sin embargo, el estilo de vida actual ha hecho que este proceso se dé de forma acelerada, haciendo que la piel pierda su firmeza antes de tiempo y empiece a sufrir de arrugas prematuras.

Por suerte, en respuesta a todos los factores que pueden afectar la salud de la piel, se han hecho grandes descubrimientos de ingredientes que pueden ser utilizados como un tratamiento para reducir su impacto y estimular su regeneración celular.

Dos de esos buenos ingredientes que tienen increíbles propiedades para la piel son el pepino y el aloe vera. Ambos están siendo utilizados en la industria cosmética como compuestos activos de los productos para nutrir, reafirmar y rejuvenecer.

No obstante, no se necesita invertir grandes sumas de dinero en costosos tratamientos para aprovechar las bondades de estos dos aliados de la piel. En esta ocasión vamos a compartir una receta muy especial para hacer un gel casero antiarrugas y reafirmante.
¿Cuáles son los beneficios del pepino para la piel?

El pepino es una hortaliza compuesta hasta por un 97% de agua y gran cantidad de nutrientes que benefician la salud del organismo y, por supuesto, de la piel.

Durante muchos años este ingrediente se ha utilizado en muchas rutinas de belleza por sus propiedades tonificantes y reparadoras que ayudan a tratar problemas como las bolsas y las ojeras.

El alto contenido de agua sumado a su aporte de vitamina E hace que este ingrediente repare, hidrate y proteja las células de la piel.

Por otro lado, contiene compuestos antioxidantes que ayudan a frenar la acción de los radicales libres que afectan la piel y que pueden provocar envejecimiento prematuro al reducir la producción de colágeno y elastina.

También tiene un alto poder astringente que ayuda a limpiar en profundidad, a la vez que contribuye a controlar el exceso de sebo y problemas como el acné.

¿Cuáles son los beneficios del aloe vera para la piel?


El aloe vera, conocido también como sábila, es una planta muy valorada en la industria de la belleza debido al alto contenido de nutrientes y propiedades que le aporta a la piel.

Uno de sus principales beneficios es su efecto astringente, que limpia la piel desde sus capas más profundas, favoreciendo la eliminación de toda suciedad y evitando la obstrucción de los poros.

También es un poderoso hidratante natural que contribuye a mantener la elasticidad de la piel, mientras le aporta humectación y previene la resequedad.

En cuanto a la prevención del envejecimiento prematuro, destaca su capacidad para regenerar los tejidos de la piel, estimulando y fortaleciendo las fibras de colágeno y elastina, lo que a su vez contribuye a prevenir y atenuar las arrugas.

Sumado a todo esto, tiene una acción antibacteriana que ayuda a tratar y eliminar el acné, reduciendo los molestos granitos y evitando las cicatrices que suelen quedar cuando este problema se da en forma crónica.


¿Cómo preparar gel de pepino y aloe vera?

El gel de pepino y aloe vera es una crema natural antienvejecimiento que combina las propiedades de estos dos ingredientes para regenerar las células de la piel y prevenir la flacidez.

Este producto natural es muy fácil de preparar y se puede incluir en la rutina de belleza tanto para prevenir como para combatir todos los signos del envejecimiento.

Ingredientes
  • ½ taza de agua destilada (125 ml)
  • ½ taza de pepino picado sin semillas (50 g)
  • ½ taza de gel de aloe vera
  • 1 cápsula de vitamina E (opcional)
Preparación

Introducir en la licuadora media taza de agua destilada, media taza de pepino y media de aloe vera.
Procesar todos los ingredientes hasta que queden bien incorporados y, opcionalmente, se le puede agregar una cápsula de vitamina E.

Cuando esté listo, se vierte en un frasco con tapa y se reserva en el refrigerador para que dure más tiempo.

Modo de aplicación
  • Antes de ir a dormir, lavar muy bien todo el rostro con agua y un jabón suave.
  • Aplicar el tratamiento con un pincel y dejarlo actuar toda la noche para que sus propiedades penetren y actúen durante las horas de descanso.
  • A la mañana siguiente se enjuaga con agua tibia.